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"Tienen razón con la silbatina"

Perico, manager del club, dice que es entendible la bronca de la gente. Optimista, augura una levantada.

MARIA LAURA BALONGA mbalonga@ole.com.ar

La voz de uno de los empleados de prensa de Independiente confirmó lo que el clima sugería: "Muchachos, disculpen, pero no va a hablar nadie. Y se suspende también la conferencia", decía el hombre, custodiando la puerta de entrada a los vestuarios, algunos minutos después de la caída 2-0 ante Arsenal. Y así, entonces, la palabra de Hugo Pérez, manager deportivo del club, se constituyó ayer en la única voz autorizada para analizar el averno y los silbidos de la platea, al final, apuntados hacia el técnico Falcioni. "Tienen razón con la silbatina, es normal, aunque no deberíamos estar viviendo esto. Queremos repetir la campaña del año pasado y Julio tendrá que lograr ese objetivo. Todavía falta", le dijo Perico a La Red.

Sereno, Pérez contrastó lo vivido con el inicio del torneo anterior. "Esto es lo mismo del año pasado, pero al revés. En el club se hablaba de descenso y al final nos encontramos peleando un torneo. Necesitamos un equilibrio, ir de a poco. A mí me encantaría ver un Independiente que tire caños y sombreritos, pero cada cosa a su tiempo", analizó el manager, confirmando al final lo que muchos pensaban: "El gasto importante vendrá en junio. Traeremos a un hombre importante por línea, lo que necesitemos. Antes no podíamos hacerlo".

(Fuente: Olé.com)

¡Peligro inflamable!

Para Villani, médico de la Selección, Ustari tiene una lesión que podría derivar en algo más grave; para Peidró, del Rojo, es un tema menor, sin riesgos. ¿Entonces?

LUIS CALVANO Y HERNAN CLAUS fanaseleccion@ole.com.ar

Hay momentos en los que la figura de Ustari se agranda tanto que parece invulnerable. Revolcones para acá, revolcones para allá, Osky ataja, da seguridad, no permite, gracias a su destreza, que alguien dude de él. Y todos lo quieren, quién no va a querer a un arquerazo, a "la gran esperanza del futuro", como alguna vez lo definió Pekerman, o a la gran esperanza del presente, como bien debe pensar Falcioni. Sin embargo, desde hace unas semanas, una sombra se posó sobre la imagen intocable del arquero, una situación que lo hace vulnerable, una lesión que viene generando un contrapunto entre lo que piensan en el club, dueño del pase del jugador, y el seleccionado. "Investigamos un dolor en su rodilla izquierda que arrastra desde la pretemporada y nos dio que tiene una osteocondritis grado uno, en el cartílago articular, sobre la vertiente externa. Acumuló líquido y junto con los médicos de Independiente se habló, hace diez días, de darle un reposo de aproximadamente tres semanas, para que se desinflame la zona", le explicó Donato Villani, médico de la AFA, a Olé. Pero la realidad fue que en la mitad de ese tiempo, Ustari volvió a jugar (ante Colón). Y más allá de la rodilla izquierda, lo que parece que se inflamó es la situación. "Ustedes lo vieron atajar: no tiene nada, está perfecto", dijo Falcioni, avalado por Roberto Peidró, médico de Independiente, quien afirmó que la lesión de Ustari es en el mismo lugar donde dice Villani, pero se trata de "una condritis y se diferencia de la osteocondritis porque es una inflamación del cartílago que no involucra al hueso. Se le habrá escapado a Tucho: con él pensamos que es una lesión leve; lo distinto está en la terminología y el período de reposo".

Tal como están las cosas, más allá de la puja de intereses (el Rojo quiera a Ustari todos los domingos y la Selección lo aguarda para el Mundial), aquí parece haber dos interpretaciones médicas sobre un tema. Y, por ende, la evaluación que hacen en Avellaneda no es, precisamente, la misma que hacen en Ezeiza, desde donde Hugo Tocalli, DT alterno, aclaró que "nunca le dijimos a Independiente que parara a Ustari. ¿Cómo vamos a hacer eso, si los jugadores son de los clubes y no de la Selección? Los que sí hablaron entre ellos e intercambiaron opiniones fueron los médicos". Y tanto intercambiaron que en algunos puntos no parece haber un acuerdo total. De hecho, Independiente recurrió al doctor Luis Pintos, de Futbolistas Argentinos Agremiados, para que constatara (y avalara) su diagnóstico. "Nos dijo lo que nosotros pensábamos: que no tiene nada, que juegue. Según la última resonancia que le hicimos, ya no tiene líquido en la rodilla y es una condritis que se redujo a tres milímetros. Es crónica y mínima, y con Pintos coincidimos en que no se agrava con el ejercicio, no le impide jugar, no tiene peligro de romperse y no se soluciona con reposo", le explicó Peidró a Olé

La situación es complicada desde el momento en que surgió. Vale recordar que Independiente paró al jugador el domingo pasado, una vez que el tema se conoció en los medios —por intermedio de los cuales Falcioni dijo haberse enterado de la lesión de su arquero—. Lo curioso es que Julio César desconocía un tema que, según la Selección, le había sido informado al médico del Rojo varios días antes de hacerse público. Y así de complejo sigue. "Es una patología de difícil tratamiento, porque no se sabe cuál es la procedencia de la lesión y uno actúa sobre la consecuencia", amplió sus conceptos Villani y, en declaraciones a La Red, insistió con su teoría del reposo "para prevenir. Es una lesión común en los arqueros, pero en los que tienen de 26 ó 27 años para arriba; no en un chico de 19. Ojo: que pare tres semanas no significa que se cure, pero debemos hacer lo posible para que esto no le impida a futuro jugar con tranquilidad y normalidad".

¿Cómo se le generó esto a Ustari? Es probable que sea por los constantes golpes a los que se someten los arqueros en entrenamientos y partidos. Las caídas permanentes contra el piso provocan este tipo de problemas, que se agravan con el paso de los años. Aunque, según Independiente, éste no es el caso porque "la lesión es en la zona externa —explica Peidró—. Y son las internas las de mayor preocupación. Las otras no empeoran: son inflamaciones por traumatismos crónicos y no se puede garantizar que con reposo se vayan".

En este juego de garantías, en el que al fin y al cabo nadie, hasta ahora, asegura nada, Ustari seguirá atajando sin saber exactamente qué pasa. Y sin poder, tampoco, tener demasiada capacidad de elección. Porque por un lado siente la necesidad de mostrarse, en partidos y entrenamientos, para estar entre los 23 mundialistas, y por el otro que, de tanto insistir, tal vez le aparezca una piedra como ésta, que pueda poner en jaque su viaje a Alemania.

(Fuente: Olé.com)

Una historia con final abierto

Independiente perdía 2 a 1 ante Banfield, pero faltando diez minutos para el final el árbitro Rafael Furchi suspendió el partido por una supuesta agresión a Carlos Leeb, el entrenador del equipo visitante.

Banfield se puso en ventaja a los 29’ de la primera etapa gracias a José Sand que definió de emboquillada tras la salida de Leyenda; y consiguió el segundo en una jugada de pelota parada, donde Galarza se anticipó a Bustos Montoya y clavó la pelota en el primer palo.

El equipo de Julio César Falcioni, empujado por su gente aunque con más garra que fútbol, estaba en la búsqueda del empate, después del descuento, de penal a los 30’ del complemento, de Sergio Agüero, el mejor jugador que tuvo el Rojo dentro de la cancha.

Independiente defendía con tres hombres aunque en varias oportunidades Sebastián Carrizo retrocedía para ocupar el lugar de José Rojas, quien había sido reemplazado por Enzo Bruno cuando el partido estaba 0-2. Antes, Osvaldo Miranda ingresó en lugar de Esteban Buján. El Rojo puso mucha gente de mitad de cancha hacia delante para encontrar la igualdad, pero no hubo tiempo. Habrá que ver como sigue esta historia..

(Fuente: Independiente.com)

Gastón Machín se lesionó y saldría del equipo

El mediocampista sintió un pinchazo en la parte posterior del muslo de la pierna derecha y no llegaría al partido del domingo contra Banfield. Su lugar lo ocuparía Esteban Buján.

En la práctica matutina, que se llevó a cabo en Villa Domínico, Gastón Machín se lesionó mientras realizaba un ejercicio de definición y no jugaría el domingo frente a Banfield. El mediocampista sintió un pinchazo en la parte posterior del muslo de la pierna derecha y todo parece indicar que se habría desgarrado. Igual, aún resta que le hagan los estudios correspondientes.

De esta manera, el ex Argentinos se suma a los lesionados Oscar Ustari y Lorgio Alvarez, quienes no estarán contra el Taladro. Tampoco jugará Marcelo Méndez, quien recibió una fecha de suspensión por la tarjeta roja que vio ante Newell's.

Julio Falcioni, quien deberá hacer modificaciones en todas las líneas y cambios posicionales, mandaría a la cancha a Bernardo Leyenda; Martín Pautasso, Fernando Cáceres, Eduardo Dominguez, José Rojas; Lucas Biglia, Esteban Buján, Sebastián Carrizo, Emiliano Armenteros; Sergio Agüero y Eduardo Bustos Montoya.

(Fuente: TyCSports.com)

Se quedó sin red

Falcioni se convenció de la lesión de Ustari, como avisó la Selección. A partir de eso, no lo hará atajar el domingo. Conflicto al descubierto.

Demián Meltzer dmeltzer@ole.com.ar

Tal vez la imagen de Oscar Ustari retirándose el sábado del vestuario de la cancha de Newell''s, con el celular en la oreja, y sin hablar con nadie, iba más allá del dolor lógico de no haber podido evitar la derrota. En su interior, la rodilla izquierda permanecía con la luz de alarma: le recordaba que la molestia en esa zona existe. Y desde hace alrededor de un mes. Que desaparece con reposo y tratamiento; que recrudece con el esfuerzo de un partido, los golpes, las caídas o el trabajo mismo de un entrenamiento. Una molestia que no lo invalida a la práctica deportiva, pero mejora si descansa unos días... Lesión al fin.

Así se lo hizo saber Donato Villani, médico de la Selección, a Roberto Peidró y Walter Capote, doctores de Independiente, por la mañana, cuando fueron al predio de Ezeiza para revisar personalmente al arquero. Olé advirtió ayer del problema e informó que Pekerman y compañía creían que Ustari debía parar. Causalidad o casualidad, el chico no jugará los próximos tres partidos de Independiente: Banfield, Colón y Arsenal. Utilizará esos 15 días para darle respiro a la rodilla, o tal vez menos si se llega a recuperar.

"A Ustari lo vio el doctor y dijo que está lesionado. Hoy no podría jugar y entraría Leyenda. Mañana, cuando se reincorpore a los entrenamientos, veremos", explicó Falcioni con los resultados de la junta médica en sus oídos: dolor y acumulación de líquido por la inflamación del tendón. El técnico primero se "sorprendió" por la noticia. El pibe (19 años) de 20 partidos en Primera, viene entrenándose bajó las órdenes de Fillol, de dos a tres veces por semana, desde el 6 de febrero. "Cada vez que vuelve a trabajar con nosotros, hace una práctica de fútbol, juega el partido y el lunes regresa a la Selección", explicó. "Veremos cómo lo devuelven. Si ellos dicen que está lesionado, lo estará", ironizó el técnico entre algunas contradicciones. Y agregó con el buzo puesto: "La mayoría de los arqueros tienen esta lesión. Según Villani, Cavallero atajó así en el último Mundial".

El técnico apuntó que Ustari se lesionó en Ezeiza. Aunque en la Selección, con el estilo subterráneo que los caracteriza, se escuchó lo contrario. Cada parte defiende su posición a costa de su propio beneficio. Independiente necesita al arquero domingo a domingo y en la Selección proyectan la figura del uno con aires mundialistas. En ese punto, temen que no llegue bien a Alemania si no para unas semanas.

El problema, más que grave, es crónico. Y el consejo-precaución es que descanse. De hecho, ayer en Ezeiza, "Ustari, que fue preservado, sólo realizó labores físicas en uno de los gimnasios del complejo", describió por primera vez el comunicado de la Selección, que programó la próxima práctica para el 3 de abril.

El arquero no habló del conflicto ya instalado. Debe saber que ya se lo miró atentamente en la previa al partido con Quilmes: desafectado de la Selección por un problema en el codo, sólo 24 horas antes del partido ante Croacia, él fue la figura del 0 a 0 con Quilmes. Fue el primer cruce entre las partes, en el que Falcioni desoyó el consejo público de la AFA y arriesgó igual a su arquerazo. Le salió bien una vez, dos no.

(Fuente: Diario Olé)

Con la luz amarilla

Independiente arrancó con onda verde, pero frenó en un cruce peligroso. El plantel ya sabe que no hay lugar para otro choque.

MARTIN MACCHIAVELLO. mmacchiavello@ole.com.ar

—Julio, ¿esta deuda que tiene Independiente es de puntos o de rendimiento colectivo?

—No opino... De eso no opino.

Falcioni prefirió callar. La pregunta de Olé fue tan simple como punzante. Tan clarita como ponzoñosa. Pelusa decidió, con todo derecho, reservar su pronóstico. Claro que no siempre el silencio es salud. La rueda de prensa en Domínico, de martes, posterior al 0-2 ante Newell''s concluyó con un socio sesentón, de carterita en mano y anteojos de lente ampuloso, testigo poco indiscreto, que salió detrás de un árbol para rebatirle ideas. "¡Vos nunca opinás de nada! ¿Cuándo vamos a jugar al fútbol? ¿Cuándo van a hacer un gol de tiro libre?", reclamó, brusco, el hincha antes de ser retirado por el personal de seguridad. Falcioni, caballero, sólo optó por obviar una respuesta tal vez comprometedora para los suyos. Falcioni calló. También otorgó. La derrota en el Parque pegó fuerte, sacudió cimientos, aunque la autocrítica en la primera práctica semanal fue más de jabón de tocador que de shampoo. Sonó a advertencia porque, con Banfield, no se advierte un timonazo. Al menos, el plantel pareció entender —en principio, de la boca para afuera— que se está cruzando peligrosamente con luz amarilla la callecita del Clausura.

Nadie agacha la cabeza y es un buen indicio. Desde el más criticado hasta el capitán. Mientras, Agüero firma autógrafos como si nada, aunque no desconoce la realidad que lo rodea. Huele a tregua. "Acá, se salvan todos o no se salva nadie. La falta de fútbol implica muchas cosas, no sólo dar dos pases seguidos. También significa generar una jugada, llegar con más gente al área rival, agruparse mejor para atacar, para defender. Acá no hay que responsabilizar a nadie. La culpa es de todos. Ya somos grandes y conscientes de que no dejamos en Rosario una buena imagen. Por eso, se habló bastante. Espero que todo lo conversado sirva porque sino ahí sí que habrá mano dura... Son las últimas posibilidades que tenemos para pelear arriba", fue el ilustre testimonio de Sebastián Carrizo, tan referente del equipo como el experimentado Fernando Cáceres. "Repasamos todo lo que debemos hacer para encontrar la línea que nos devuelva a los primeros puestos. El sábado recibimos un golpe muy fuerte pero seríamos extremistas si trasladamos esa impresión a lo que fue todo el torneo. Faltó un poquito de juego en todo sentido. ¿Eso qué significa? Conseguir el control de un partido en determinadas situaciones, saber cuándo se están haciendo las cosas mal y darlas vuelta para que el rival no te domine...", dijo el defensor de 37 años. Porque no hay edad ni chapa para reconocer las cosas que no están bien. Hasta Gastón Machín, principal refuerzo Rojo 2006, nota que hoy algunas individualidades están fallando: "Hay buen equipo aunque muchos no estamos pasando por un buen momento. Y eso pesa. Cuando se hace autocrítica, uno también se fija en lo que hace. Y yo no estoy jugando como sé que puedo hacerlo". ¿Cambios? "Uno obligado por la expulsión de Méndez. Y seguro que tendremos la chance de la vuelta de Pautasso", dijo Falcioni sin romper esquemas ni el ecosistema.

—¿Hay jugadores que están por debajo de su nivel, Julio?

—No opino... De eso no opino. Y si lo hago, será puertas adentro...

Ah, el último gol de tiro libre lo convirtió Domínguez ante Olimpo, el 17 de noviembre pasado.

(Fuente: Diario Olé)